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martes, 8 de junio de 2010

Historia de una foto II







Park Güell de noche





Coge el trípode, la cámara y, como dice el hermano de un alumno de repaso,el bolso preparado para el juicio del día final. Los guantes, el gorro yla bufanda metiditos en el bolso. Para que no pase frío. Que al final lo pasé, seguid leyendo.
Decide que vas a ir al park Güell. Baja en la parada de Vallcarca, creo. Subid por una calle que se llama Bajada de la Gloria, pero perfectamente podríais rebautizarla como la Cuesta del Infierno.

Llegas al Park Güell y empiezas a avisar a gente, que lleva una cámara de 4000 euros colgada de la mano como si fuera un m*erda móvil de 20 euros, que por favor se ponga la cámara colgada del cuello porque en Barcelona hay muchos ladrones.
Por supuesto, todo esto en Inglés. Como la cámara que llevo es japonesa, un impulso irrefrenable me invade y empiezo a hacer fotos, en modo manual, eso sí, a todo lo que me rodea.

El Sol se está ocultando y ofrece unas vistas muy bonitas de la ciudad, que por supuestísimo os torturaré con ellas. Faltaría más.

Empieza a refrescar, me pongo el gorro, la bufanda y los guantes. La calidez me dura poco.  ME HE OLVIDADO EL ABRIGO

¿Por qué me tengo que olvidar algo siempre? Cuando llego a un balcón que hay en el Park Güell, veo gente que está contemplando como las lucecitas de Barcelona empiezan a encenderse. Preparo el trípode.

Los adultos, más disimuladamente, me miran de soslayo. Los niños sin ningún tipo de pudor se acercan y me miran con una curiosidad infinita. Debo de tener una lengua muy fea, pues al sacársela huyen despavoridos. Otros adultos, sin embargo, me miran y dicen en voz alta: J**R, hasta el trípode se ha llevado esa friki.

Me acerco hasta ellos y les digo con una sonrisa en los labios:

¡Bona nit!

Descubren que no soy guiri y se quedan pasmaos. Tiempo de exposición 30 segundos. Abertura del diafragma: 22. Exposímetro: -0,5. Disparo.

lalalalalala

Se oye una conversación entre una pareja que lleva una compacta y quieren hacer una foto de Barcelona nocturna:

Prueba con el flash. (Y yo pienso, si el flash consigue
iluminar una distancia de 2 km, es que lleva uranio)

Se abre el obturador de mi cámara, la foto ya está hecha.

Las de las compactas, no...

:)

Compruebo que una pareja con una réflex mejor que la mía están haciendo las virguerías que yo hice cuando me olvidé el trípode. Les presto el mío. Agradecidos, me comentan que antes de ayer les robaron la documentación en passeig de Gràcia. Les acompaño a Plaza España y vemos las fuentes mágicas... ¡qué bonitas!

Pero eso ya es otra historia.

Un besito!

2 comentarios:

  1. No había pasado detenidamente por tu blog y la verdad es que me a gustado.

    De momento te firmo en esta entrada y luego cuando regrese te firmo en la nueva, pero decir que me a gustado la historia de la foto, que por otra parte me a gustado mucho, las nocturnas me pueden :)

    Un beso

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  2. "gente, que lleva una cámara de 4000 euros colgada de la mano como si fuera un m*erda móvil de 20 euros"

    Jajaja, eso he pensado yo mil veces, cuando cerca del trabajo veo a todos los turistas con sus supercamarones colgados.

    Saludos!

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